Los parches de calor son dispositivos diseñados para emitir calor de forma localizada. Se emplean en diversos contextos, incluyendo el alivio de dolores musculares, el tratamiento de lesiones o cólicos, y para ofrecer una sensación de calor en ambientes fríos. Con solo 15 a 20 minutos, alcanzan su temperatura ideal.
Recomendaciones: Manténlo un máximo de 8 horas.
Ingredientes: Óxido de hierro negro, celulosa y fragancia.